La radiación solar consta de 3 componentes principales: la luz visible que podemos ver, la luz infrarroja (IR) y los rayos ultravioleta (UV) que sólo podemos sentir.
Los polímeros que forman la película para polarizar bloquean algunos o la mayoría de los rayos infrarrojos (rayos que provocan la ganancia de calor) y de los rayos UV (los rayos UV-A y UV-B que pueden provocar cáncer).
La eliminación de estos rayos ayuda a proteger de los puntos de calor, decoloramiento, envejecimiento prematuro y cierto tipo de cáncer a los ocupantes. Además, la película para polarizar reduce el reflejo al absorber o reflejar la luz visible que pasa a través del vidrio.